En sus marcas, listos…
Este jueves se dará el banderazo de salida al proceso electoral que concluirá el próximo año con la elección de presidentes municipales, diputados locales y legisladores federales. Se trata de la elección más numerosa en la historia del Estado de México, tanto por la cantidad de partidos políticos que tendrán la oportunidad de promover aspirantes a estos cargos como por la impresionante cantidad de ciudadanos que –se espera—finalmente participen en la votación.
Los integrantes de la Legislatura del Estado Libre y Soberano de México serán quienes formalmente pongan en marcha el proceso electoral, en una sesión que se espera reúna a los representantes también de los poderes Ejecutivo y Judicial del Estado de México, pues se trata de todo un acontecimiento en el que todos estamos implicados de una manera u otra y en el cual todos debemos participar, por lo menos para emitir nuestro sufragio.
Los partidos políticos están prácticamente listos para iniciar los procedimientos, primero, para elegir candidatos, luego para sanar las heridas que seguramente surgirán, pues es imposible dar gusto a todos, y luego garantizar que las cosas se lleven a cabo adecuadamente a nivel de organización de la jornada electoral, asunto en el que estará implicado todo un “ejército” electoral que tendrá la gran responsabilidad de que todo salga bien.
Del dinero que se invertirá en el objetivo electoral del 2027 mejor no hablamos, son millones y millones de pesos en un asunto al que en este país se le ha destinado mucho capital para ocultar la desconfianza que existe en un sistema electoral que tiene muchos años que a nivel internacional ha sido superado por otras naciones, en donde el voto es mucho más económico y menos complicado.
La prueba electoral será para todos, tanto para las autoridades electorales como para los distintos niveles de gobierno, las cuales, aunque no tienen la responsabilidad de organizar, sí tienen el enorme compromiso de garantizar la seguridad y el pacífico desarrollo del proceso, aunque cada uno de los ciudadanos deberá adoptar la parte de la responsabilidad que le corresponde y contribuir para que el proceso –todo—sea un éxito, sin importar quienes ganen.
El volado ya está en el aire y por más predicciones que algunas empresas y personas se atreven a adelantar, la verdad es que en esto de los procesos electorales no hay nada escrito, se puede ver muy fuerte a alguno de los contendientes pero también es posible que se registren sorpresas casi inesperadas, pues en esto no hay nada escrito.
Así es que lo único que nos toca, a todos, es tratar de contribuir desde el ámbito de la legalidad y la transparencia, pues se hará un gran esfuerzo para preparar todo para que salga bien, y sería lamentable que algo no funcionara por la incapacidad de unos cuantos para hacer valer la ley y el estado de derecho.
Los 300
Como año con año se llevó a cabo la tradicional comida de Los 300, que organiza la revista Líderes Mexicanos. Personalidades del ambiente político, económico, social y artístico se dieron cita para hacer un llamado nacional a la superación de los problemas nacionales y a seguir esforzándose por el engrandecimiento del país.
El presidente municipal, Fernando Flores Fernández, fue uno de los asistentes a este encuentro en el que se aprovecha para hacer contactos importantes que podrían ser definitivos en el próximo proceso electoral que vivirá el país.
Para rematar…
Movimiento Ciudadano es el partido político que presenta el mayor potencial de crecimiento para las próximas elecciones. De acuerdo con especialistas el partido naranja se lanzará al ruedo como segunda opción para la mayoría de los votantes mexicanos. Es decir, en los casos en que los candidatos propuestos por los partidos políticos mayoritarios no les agraden, entonces tendrán en Movimiento Ciudadano la posibilidad de apostar por esa opción. Ante ese panorama, habrá que ver a quiénes propone el partido naranja, pues eso podría generar todo un vuelco en el panorama electoral del Estado de México y del país en general.
COMPARTIR LOS CONFLICTOS SOCIALES; ACERCARSE A LOS ACUERDOS MUTUOS
“La concordia debe ser promovida colectivamente, ya que todos somos responsables de todos; en consecuencia, debemos vivir la cercanía, sin abandonar a nadie, pues el objetivo radica en fraternizarnos como humanidad”.
Tenemos que aprender a cooperar con los aprietos, siendo gentes de diálogo, para poder lidiar con las tensiones y los trances, que el propio vivir nos ofrece. Cuando hay una comunidad activa, cualquier cosa puede surgir, máxime si hay un dinamismo positivo. Los tropiezos van a estar ahí, lo que requiere ser creativos y conversadores, al menos para poder entenderse. Así, con los aprietos en la familia, no debe darnos apuros en hablar de ellos para aclararlos, no esconderlos; lo mismo sucede cuando hay problemas en la sociedad, debemos participarlos para resolverlos, porque de nada se sale solo. Lo fundamental radica en compartirlo, también los conflictos que no deben ocultarse, para aproximarse a los acuerdos mutuos, mediante la mano conjunta y colectiva.
Todo lo contrario, a lo que se percibe en la actualidad, con una atmósfera acrecentada de hostilidades y el horror de tantas armas vertidas por el mundo, algunas de las cuales pueden quitar vidas sin intervención humana. Desde luego, deberíamos comenzar por un mayor control de la inteligencia artificial, al advertir de que esta tecnología revolucionaria podría convertirse en un riesgo existencial para la humanidad si no se toman medidas. Ante este horroroso panorama, estoy convencido de que nuestro propio futuro no está sólo en manos de los grandes líderes, las grandes potencias y las élites; está mayormente en los pueblos, en su capacidad de organizarse conjuntamente con humildad y con la convicción de comprenderse, activando la cultura del abrazo con la voluntad de hacer amistad.
La paz nunca se alcanzará con los desacuerdos, ni será fruto de la desconfianza entre análogos, o de las armas dirigidas unos contra otros. Lo importante es el respeto hacía sí y los demás; pues, cada cual recogerá lo sembrado. Es evidente que no podemos continuar produciendo destrucción o miedo, cultivemos mejor la esperanza. No olvidemos, que a medida que las guerras se extiendan, el sistema alimentario mundial se desmorona. La concordia debe ser promovida colectivamente, ya que todos somos responsables de todos; en consecuencia, debemos vivir la cercanía, sin abandonar a nadie, pues el objetivo radica en fraternizarnos como humanidad. El momento es de oscuridad, pero la sanación es posible, a pesar de los pesares, del peligro y de la confusión.
Es el momento de acoger y de cuidar toda vida humana, así como de repudiar la locura de las absurdas batallas, que siembran terror y eliminan el futuro. Seamos como el aire liberador, que limpia, aromatiza y esclarece, conciliando y reconciliando vientos huracanados, seducidos por la maldad, cegados por el poder y el odio mundano. Busquemos el mejor arreglo, ante el cúmulo de degradaciones de la tierra o de deshumanizaciones e inhumanidad esparcida, reavivando la solidaridad mundial, con el consabido recordatorio de que unidos somos más fuertes. No perdamos más tiempo, apacigüemos sin importar fronteras en pro de la igualdad, la prosperidad y la armonía.
Se agradece, por tanto, que los países intercambien cada vez más conocimientos, experiencias y soluciones prácticas para hacer frente a los retos comunes de desarrollo; como también es vital que la alianza global conecte necesidades con soluciones, ya que ayudará a los países a identificar prioridades, accediendo a enfoques de eficacia probada, un camino que no deja de estar cargado de dificultades y de contrastes, pero también es una innegable oportunidad para que las naciones se encuentren y busquen soluciones universales. Será bueno, además, el encuentro fraterno entre las personas y los lugares. Evitará lo que desgasta o hiere en las relaciones, perseverando en el camino, con la interlocución del corazón como lenguaje que acaricia y jamás hiere.